Tuesday, October 04, 2005

Cero y van dos

Con este, van dos fines de semana que me va de la tiznada huercos, como que alguien me esta echando los polvos de la madre celestina, porque no me ha ido bien, ahora les cuento:

El sábado, después de una semana de harto trabajo y chamba (no, no es lo mismo), salí muy contento, porque había conseguido boletos para ir al estadio a ver a Mis Gloriosos Rayados. Llegué a casa y lo primero que me encuentro es a la Tía Lencha preparando pollo. Han de saber y si no lo saben, a mí no me gusta el pollo, para lo que luego empezó la discusión con la dueña de los salarios:

Tío Laureano: ¿Oye viejona, que tas haciendo?
Tía Lencha: Pos pollito viejo
Tío: Pero a mi no me gusta el pollo
Tía: Pos lo siento, eso es lo que hay y no voy hacer otra cosa. Además aquí no es restaurante, si quieres te lo comes sino hay lo dejas.
Tío: A chinga, ora a huevo
Tía: Pos no, a huevo no, pero es lo que hay.
Tío: No pos no quiero, mejor me voy a ir a comprar una carnita asada, al fin y al cabo ustedes coman pollo,
Tía: ¡Ay que gacho! Porque no nos traes.
Tío: Pos ustedes van a comer pollo
Tía: Por eso!!! Y eso que tiene que ver, tu como quiera trae para todos.
Tío: A chinga, pos si tu y los tremendos van a comer pollo, para que traigo mas carne, si solo a mi no me gusta el pollo.
Tía: Pregúntales a los niños si quieren pollo o carne
Tío: Pero para que les pregunto, si les pregunto van a decir que si. Si tú ya hiciste pollo, que coman pollo. Además si traigo más carne, se va a quedar el pollo que ya preparaste.
Tía: No se queda, al rato van a venir mis hermanas.
Tío: Otra veeeeeezzzz. Oye que la BANDA DE LAS PETACONAS no tienen casa o viejo que las mantenga??, yo que culpa tengo, ya parece aquí la casa del Padre Infante o la GORRETI.
Tía: Tú te vas a ir al juego y yo no me pienso quedar sola, así que las invite a comer pollo.

Ahí fue cuando me di cuenta para quien estaba haciendo el pollo. Ya para no hacerles el cuento largo, tuve que traer más carne. Nosotros comimos carne y la BANDA DE LAS PETACONAS, pollito.

Nos fuimos al juego, los Tremendos del Norte y yo, todo iba muy bien hasta que el SANTOS metió gol, parecía que todo se venia abajo, pero gracias al MEXICANO Guillermo Franco, se empato el partido. Para este momento, yo ya traía un dolorcito en la parte baja de la espalda, ahí por donde dicen que tenemos los riñones. Pensé que el dolor era porque comí demasiado rápido para llegar a tiempo al estadio pero pensé (si todavía pienso): ¿Qué demonios tiene que ver la comida con un dolor allí?.

No le di mucha importancia, al rato se me pasaba. Mis Gloriosos Rayados metieron el segundo gol, y todo indicaba que se vería una goleada, pero no. Apareció un muchachito de nombre medio raro. ELGABRY, y empato el juego. En fin, todo seguía mal y el inchi dolor seguía en aumento.

Al día siguiente, amanecí con el dolor ya menos que antes, así que nos dispusimos a ir a oír la SANTA MISA. Los Tremendos no querían ir, así que le dije a la Tía que si quería que fuera ella sola que yo me quedaba con ellos (que comprensivo que soy edá). Me dijo que ni madres, que teníamos que ir. Harry Potter dijo que tenía mucha tarea, y yo pues ya traía el dolorcito nuevamente, decidí no ir. Así que el único que fue a la iglesia fue el Sr. Kimura, y eso porque ya va ha hacer la primera comunión, sino también no va el cabezón.

Ya en la tarde, nos preparamos para ver el juego de la Sub-17, así que fui a comprar un six de Tecate (a ver cuanto pagan por el comercial), pero ya el dolor estaba más fuerte, y empezó a subir la temperatura. Le dije a la Tía Lencha que me sentía mal. Vino y me toco la frente (yo no sé porque siempre que alguien tiene temperatura, le tocamos la frente, si alguien sabe, que me lo haga saber, no quiero morir con esa duda) y me dijo: Estas ardiendo. Me puso el termómetro bajo la axila, y marco 39º, me asuste y le dije que la hablara a un doctor. Le hablo y me lo paso. Me pregunto los síntomas, donde me dolía, que había comido, que si me dolía la garganta, etc.… A todo dije que no, que solo me dolía en la parte baja de la espalda, y cuando iba a hacer como pipo (pi pi) me ardía.
Me pidió que me diera un baño para que bajara la temperatura y que si tenía NAPROXENO, que me tomara una tableta. Hice lo que me dijo y se me bajo un poco el dolor y la temperatura también. Toda la noche tuve temperatura y el dolor volvió con más fuerza. El partido no lo vi completo, el six se quedo en el refri, y yo como mendigo perro tirado de panza en la cama.

Al día siguiente fui a ver al medico y efectivamente, traía y traigo una infección en la orina, además de arena en los riñones. Me aplico una inyección, (que no fue letal, eso quisieran algunos, pero no) me quito el dolor, me aplicó un suero, que nunca supe de que fue y no vine a laborar. Y ahora heme aquí trabajando como loco desesperado, con un poco de dolor y menos temperatura, pero aguantable gracias a Dios (andele, vuelve a faltar a misa).

Saludos a los sobriníos, su Tío Laureano

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

A que tio, a ver cuanto nos dura con ese dolorcito

10:47 AM  
Anonymous Silvano said...

Mttaaa tío, esos males son de familia.

Saludos,

7:23 AM  

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