Wednesday, October 26, 2005


Que dijeron huercos, ya los olvide no pos ni crean. Aqui me tienen y ando buscando a un tal Cruz Treviño Martínez de la Garza quesque es mi compadre y que no deja a su hijo Silvano en paz. El huerco yasta grande y pos quere casorio, empero el vejete de mi compadre pos a no lo deja matrimoniarse.

Mi compadre yasta viejo, pero aun se siente en la flor de la vida pues, pero mas bien que flor ya ni mendigo tallo llega.

Bueno pues ahi lo veo luego huercos.

por hoy voy a descansar


Con cariño palo sobriníos Su Tío Laureano

Saturday, October 15, 2005

CIUDAD LIGTH CON EL AGUA HASTA EL COGOTE

Desde ayer estaba por escribir este post, pero se me junto la chamba, que tuve que posponerlo. El jueves por la tarde, me dispuse a retirarme del trabajo, y como ya era un poco tarde decidí irme en chocotaxi, pero al salir de la oficina, me doy cuenta que estaba lloviendo (¿Ustedes saben lo que pasa en Monterrey cuando llueve?). Ta mare, pensé para mis adentros y mis adentros me respondieron “Te engaste Tío, a caminar al metro se a dicho”.

Para llegar a la estación “Y griega” del metro, camino mas de 500 metros, digo no es nada, pero caminarlos bajo el torrencial aguacero del jueves le pesa a cualquiera, total que llegue, tomé el metro me “apié” en la estación F. U. Gómez y de ahí a esperar al mendigo METROBUS. 30 minutos tardo el desgraciado y yo con el agua escurriéndome hasta el suelo. Me quise guarecer dentro de la estación, pero ya no cabía, además de que un vigilante me miraba con unos ojos como diciendo: “tu que te metes y yo que te saco a patadas”. En serio, que estaba bien mojado. Llego el guajolotero, me tuve que ir de pie, porque si no mojaba los flamantes asientos de plástico por los cuales tenemos que pagar $6.00, y llegue al barrio. Ahí fue otro purrum, tuve que caminar entre corrientes de agua, coches que venían solos, cafres del volante que te ven todo mojado y luego se avientan por cualquier charco para acabarte de mojar.

Tía Lencha: ¿Te mojaste?
Tío Laureano: No, lo que pasa es que andaba muy seco y salí a mojarme un poco “·$%”·$

Luego ya en casa, después de quitarme la ropa mojada, me dispuse a cenar y ver las noticias. He aquí que me doy cuenta que era una lluvia muy fuerte y que no sabían que alcances tendría. Al día siguiente amanecí con un “venero” (De vena, Manantial de agua.)Dentro de mi casa. Si, así como lo oyen NOS ESTABAMOS INUNDANDO.

Han de saber, que mi casa esta en una parte alta (en el Cerro de la Silla), entonces es muy difícil que se inunde, pero como en estos últimos meses, nos ha llovido bastantito, pues la tierra ya no absorbe el agua con facilidad, entonces tiende a salir por donde menos lo esperamos. Y ahí me tienen, junto con la Tía Lencha, sacando agua de la casa a eso de las 2:00 A. M.. Los Tremendos del Norte, ni cuenta se dieron. Gracias a Dios (y a mi, porque yo saque el agua) no paso a mayores.

Es aquí, cuando uno como ciudadano dice y con justa razón, el porque chingados se tiene que comprar un HELICOPTERO DE 80 MILLONES DE PESOS, y no mejor invertir en un DRENAJE PLUVIAL DIGNO DE UNA CIUDAD COMO MONTERREY. Es inaudito saber que cada vez que llueve no ande llevando la fregada. Y como siempre los más desprotegidos son los que menos recursos tienen. Ojalá y nuestro GOBIERNO ESTATAL, se ocupe de cosas verdaderamente importantes y no solo en aparentar que somos una CIUDAD LIGTH con el agua hasta el cogote. HE DICHO.



Con cariño pa´los sobriníos Su Tío Laureano

Monday, October 10, 2005

La vida es maravillosa

Siempre lo he dicho: La vida es maravillosa.

Cuando creemos que estamos en el mejor renglón, no falta un acento que venga y te tumbe de ese estado.

Nunca he sido pesimista, al contrario, me considero una persona que vive el positivismo de una manera diaria, porque aunque sepa que es domingo (para algunos, día de dormir hasta tarde) yo me pongo de pie a las 6:00 de la mañana. Se habrán de preguntar para que, eso ni yo mismo lo sé, pero es fantástico ir por el periódico a esa hora y no ver ni un mendigo carro (salvo uno que otro que se le olvidó que hay que dormir).

Lo anterior viene a colación, porque no concibo la vida sin disfrutarla. Me gustan muchas cosas de esta vida, de mi vida. Me gusta estar de pie antes que mis Tremendos del Norte, y verlos dormir tan placidamente. Esperar a que La Tía Lencha se despierte para pedir el almuerzo (esta es otra historia que ya luego les contaré). En fin es bello vivir la vida.

El día de ayer, fue uno de esos días que todo padre quisiera tener. Me desperté a las 6:00 AM, y de inmediato me levanté (La Tía Lencha dice que me levanto como los perros, ya luego les contare como) y me di un regaderazo, salí a comprar el periódico para enterarme de los pormenores del debut del “GUILLE” en la selección, regresé y luego de preparar la cafetera y esperar a que estuviera el café, me puse a leer los editoriales. Leí como nuestro PresiCHente, andaba como loco en las áreas de los damnificados en Chiapas. Me enteré que Nuevo León, ya no solo es el dormitorio de los Narcos, sino también que se está convirtiendo en su casa. Televisa, firmando un acuerdo con el IFE para transparentar los gastos de campaña de los Políticos. En fin, lo de siempre.

Quizá para algunos estas noticias podrían afectar a mas de uno, sin embargo, yo solo decidí leerlas. Se levantaron mis Tremendos y La Tía Lencha, el Sr. Kimura corrió a mis brazos y el con sus ojitos aún somnolientos me dijo unas palabras que me tocaron todas las fibras de este corazón que ya no es tan solo mío: “Papá te quiero mucho, ¿verdad que nunca te vas a morir?” Me dio tanto sentimiento que solo le dije: “Mire m’ijo, yo nunca me voy a morir, porque si todos los días me das un beso, esa será una medicina que me ayudará a vivir muchísimos años”. Con sus manitas me tomo el rostro y me dio muchos besos y dijo: “Bueno, para que vivas muchos años te voy a dar muchos besos, muchos besos”. Estuve a punto de soltar las de cocodrilo, nada mas por que soy más hombre que 20 viejas juntas no lo hice.

Cuantas cosas encierran las palabras de nuestros hijos, a veces andamos tan llenos de cosas en nuestras mente, que no oímos LO QUE SUS MENTES PEQUEÑAS TRATAN DE DECIRNOS.



Con cariño pa’los sobriníos Su Tío Laureano

Tuesday, October 04, 2005

Cero y van dos

Con este, van dos fines de semana que me va de la tiznada huercos, como que alguien me esta echando los polvos de la madre celestina, porque no me ha ido bien, ahora les cuento:

El sábado, después de una semana de harto trabajo y chamba (no, no es lo mismo), salí muy contento, porque había conseguido boletos para ir al estadio a ver a Mis Gloriosos Rayados. Llegué a casa y lo primero que me encuentro es a la Tía Lencha preparando pollo. Han de saber y si no lo saben, a mí no me gusta el pollo, para lo que luego empezó la discusión con la dueña de los salarios:

Tío Laureano: ¿Oye viejona, que tas haciendo?
Tía Lencha: Pos pollito viejo
Tío: Pero a mi no me gusta el pollo
Tía: Pos lo siento, eso es lo que hay y no voy hacer otra cosa. Además aquí no es restaurante, si quieres te lo comes sino hay lo dejas.
Tío: A chinga, ora a huevo
Tía: Pos no, a huevo no, pero es lo que hay.
Tío: No pos no quiero, mejor me voy a ir a comprar una carnita asada, al fin y al cabo ustedes coman pollo,
Tía: ¡Ay que gacho! Porque no nos traes.
Tío: Pos ustedes van a comer pollo
Tía: Por eso!!! Y eso que tiene que ver, tu como quiera trae para todos.
Tío: A chinga, pos si tu y los tremendos van a comer pollo, para que traigo mas carne, si solo a mi no me gusta el pollo.
Tía: Pregúntales a los niños si quieren pollo o carne
Tío: Pero para que les pregunto, si les pregunto van a decir que si. Si tú ya hiciste pollo, que coman pollo. Además si traigo más carne, se va a quedar el pollo que ya preparaste.
Tía: No se queda, al rato van a venir mis hermanas.
Tío: Otra veeeeeezzzz. Oye que la BANDA DE LAS PETACONAS no tienen casa o viejo que las mantenga??, yo que culpa tengo, ya parece aquí la casa del Padre Infante o la GORRETI.
Tía: Tú te vas a ir al juego y yo no me pienso quedar sola, así que las invite a comer pollo.

Ahí fue cuando me di cuenta para quien estaba haciendo el pollo. Ya para no hacerles el cuento largo, tuve que traer más carne. Nosotros comimos carne y la BANDA DE LAS PETACONAS, pollito.

Nos fuimos al juego, los Tremendos del Norte y yo, todo iba muy bien hasta que el SANTOS metió gol, parecía que todo se venia abajo, pero gracias al MEXICANO Guillermo Franco, se empato el partido. Para este momento, yo ya traía un dolorcito en la parte baja de la espalda, ahí por donde dicen que tenemos los riñones. Pensé que el dolor era porque comí demasiado rápido para llegar a tiempo al estadio pero pensé (si todavía pienso): ¿Qué demonios tiene que ver la comida con un dolor allí?.

No le di mucha importancia, al rato se me pasaba. Mis Gloriosos Rayados metieron el segundo gol, y todo indicaba que se vería una goleada, pero no. Apareció un muchachito de nombre medio raro. ELGABRY, y empato el juego. En fin, todo seguía mal y el inchi dolor seguía en aumento.

Al día siguiente, amanecí con el dolor ya menos que antes, así que nos dispusimos a ir a oír la SANTA MISA. Los Tremendos no querían ir, así que le dije a la Tía que si quería que fuera ella sola que yo me quedaba con ellos (que comprensivo que soy edá). Me dijo que ni madres, que teníamos que ir. Harry Potter dijo que tenía mucha tarea, y yo pues ya traía el dolorcito nuevamente, decidí no ir. Así que el único que fue a la iglesia fue el Sr. Kimura, y eso porque ya va ha hacer la primera comunión, sino también no va el cabezón.

Ya en la tarde, nos preparamos para ver el juego de la Sub-17, así que fui a comprar un six de Tecate (a ver cuanto pagan por el comercial), pero ya el dolor estaba más fuerte, y empezó a subir la temperatura. Le dije a la Tía Lencha que me sentía mal. Vino y me toco la frente (yo no sé porque siempre que alguien tiene temperatura, le tocamos la frente, si alguien sabe, que me lo haga saber, no quiero morir con esa duda) y me dijo: Estas ardiendo. Me puso el termómetro bajo la axila, y marco 39º, me asuste y le dije que la hablara a un doctor. Le hablo y me lo paso. Me pregunto los síntomas, donde me dolía, que había comido, que si me dolía la garganta, etc.… A todo dije que no, que solo me dolía en la parte baja de la espalda, y cuando iba a hacer como pipo (pi pi) me ardía.
Me pidió que me diera un baño para que bajara la temperatura y que si tenía NAPROXENO, que me tomara una tableta. Hice lo que me dijo y se me bajo un poco el dolor y la temperatura también. Toda la noche tuve temperatura y el dolor volvió con más fuerza. El partido no lo vi completo, el six se quedo en el refri, y yo como mendigo perro tirado de panza en la cama.

Al día siguiente fui a ver al medico y efectivamente, traía y traigo una infección en la orina, además de arena en los riñones. Me aplico una inyección, (que no fue letal, eso quisieran algunos, pero no) me quito el dolor, me aplicó un suero, que nunca supe de que fue y no vine a laborar. Y ahora heme aquí trabajando como loco desesperado, con un poco de dolor y menos temperatura, pero aguantable gracias a Dios (andele, vuelve a faltar a misa).

Saludos a los sobriníos, su Tío Laureano